6 dic. 2009

Diario de un suceso


La perspectiva de un viajero


Capítulo I

De visita en Tabasco


Ciudad de México 26 de Noviembre de 2009.
Ha sido un largo camino desde que me uní al proyecto de Raíces Tabasco, algunas veces a contratiempo pero siempre siendo constante a efecto de mantener con información al sitio. El hecho de saber que había un encuentro de tamborileros por parte del sitio, me entusiasmó sobremanera porque este hecho apoyaría definitivamente a empezar a completar uno de los aspectos por los que lucha nuestra página. Mi amigo Omar por el mensajero, me invitaba a ir a Villahermosa, a participar y disfrutar de uno de los primeros frutos en la búsqueda por los objetivos de Raíces Tabasco, le comentaba lo veía difícil pero le prometí que ahorraría y daría mi mejor esfuerzo por estar presente. Poco tiempo antes del encuentro, se manifestaba que probablemente no iría al encuentro, pero por buena fortuna, pude realizar el viaje.

De los pormenores, decidí hospedarme en la ciudad de México para evitar situaciones en mi primera experiencia, viajando en avión. Sentía “curiosidad nerviosa” al saber que viajaría por aire. Alrededor de las 7:00 a.m., Omar me marca, preguntando como iba todo ya que ese día, partía para Villahermosa. Le agradecí de corazón su fina atención y le dije que todo estaba perfecto. Alistándome pues, para el viaje, salí del aeropuerto de la ciudad de México alrededor de las 10:40 a. m., en dirección a la tierra pródiga. Un leve cólico invadió mi estómago, pero pronto me sentí aliviado al ver la majestuosidad de la ingeniería y la melancolía la ver que nuestro mundo, es pequeño; y aún más, me invadía el júbilo de saber que finalmente conocería a mis amigos tabasqueños.


Villahermosa, 26 de Noviembre de 2009.

El avión llegó 15 minutos antes de su hora señalada, lo cual me alegró aún más. Desde el cielo ya empezaba a percibir la descripción que alguna vez un personaje bien conocido dijo sobre el estado de Tabasco: “es agua por todas partes”. Logré divisar varias lagunas, y al final pude percibir el Grijalva. Al pisar el suelo tabasqueño, no pude evitar derramar una lágrima al saber que ahí estaba, momento y espacio, oportunidad y alegría, un mexiquense llegaba a la tierra pródiga.

Había quedado de verme con Omar en su trabajo, por lo que pedí asistencia. Los tabasqueños, a la entrada del aeropuerto, amablemente y con su acento tan peculiar, me dirigieron a tomar un taxi, que me llevaría a Villahermosa. Tomé el transporte pues, y nos encaminamos al centro. Era no imposible dejar de admirarme por el clima tan sabroso, la vegetación y los aires regionales con que te recibe el bello estado de Tabasco, pláticas de taxi, experiencias y sensaciones nuevas, al pisar lugares nuevos. Llegando al centro en Villahermosa, me detengo en una plaza con una fuente bellísima, Omar me marca y me pregunta por donde ando, ingeniosamente recibo instrucciones de él para llegar a su trabajo. De nueva cuenta, me asiste un personal de transporte y me dice que “combi” tomar, arremeto con prisa para evitar que me deje y subo. El transporte circula por las calles limpias de Villahermosa, hasta que llego al entronque de José Martí y Pagés Llergo, me dije a mi mismo “Has llegado, al fin conocerás a quien te invitó a este proyecto tan bello…”


 
Mando un mensaje y en breve, veo a Omar y siento una alegría enorme. Un fuerte abrazo de hermanos nos hizo el primero encuentro, saludarnos y sentir la vibra, que es parte de Raíces Tabasco. Subo con él, y estamos un rato en su espacio de trabajo, cruzamos las primeras palabras sobre cada situación cultural e incluso su jefe, me recomienda y comenta las sorpresas de Tabasco. Después de un breve rato, termina su jornada y partimos a su casa. Tomamos una “combi” en dirección a su hogar. Una impresión grata fue ver que la comunicación, en el transporte, no es tan fría y ciega como lo es de donde yo vengo, donde la gente tiende a prejuiciar. De nueva cuenta, el acento tan peculiar de esta gente hermosa de Tabasco, empieza a formar parte de las experiencias que me traje para acá.

Finalmente llegamos al paraje donde se encuentra la casa de Omar y me presenta a su familia, saludos y demás pormenores me reciben con gran corazón. Llevaba pues ya entonces, un hambre tremenda, entonces pues nos sentamos a comer y empecé a sentir los sabores de la cocina de Tabasco. Una deliciosa “carne polaca” y un sabrosísimo spaghetti, una buena agua fresca, aliviaron mi hambre, mi sed y el calor que comencé a sentir al llegar a Villahermosa. Diríamos por acá “una vez llenado el morral”, Omar me ofreció su espacio y descargué el equipaje. Cruzando palabras con su mamá, su hermana y su papá, en breve nos fuimos a la clase que imparte mi amigo, un grupo de tamborileros jóvenes en la Compañía de Danza.

Fue una grata sorpresa para mí poder ver en vivo que esa pasión por la música regional tabasqueña, ha permitido a mi buen amigo compartirla con los más jóvenes. Ver a los niños tocando sus instrumentos fue una de las experiencias más gratas, que me traje de este viaje. El ensayo le va dando al artista más confianza y habilidad, para preservar aquello que le gusta, aquello que le motiva.

Dos chocos y un mexiquense


Las emociones parecían entonces, seguir acumulándose, y si no hagamos el recuento: llegar al edén que es Tabasco, el clima tan rico que se sentía, conocer a mi amigo Omar y ver como el trabajo mentor de un tamborilero privilegiado, comienza a dar frutos. Faltaba pues conocer, a mi otro amigo choco, Jesús.

Casi al término del ensayo en la Compañía, Jesús entra y finalmente lo conocí. Al fin los tres grandes respaldos de Raíces Tabasco se juntan, físicamente, voz de un mismo corazón, voz de una pasión eterna; si había la duda de que si un servidor, iría o no a Villahermosa. A pesar de los contratiempos y de las situaciones anímicas, le dije a Jesús, que ahí habíamos llegado, para apoyar a esto que, empezó en pequeño y crece exponencialmente, a cada momento.

Salimos de la Compañía y grande mi sorpresa, al escuchar de Jesús que teníamos pues, entrevista en la Radio Tabasco Hoy, para la promoción del encuentro, estando a dos días del evento. Con las palabras que nacen del corazón, de forma natural y sencilla, se habló del encuentro a grandes rasgos, los propósitos y los objetivos del mismo. La mención de mis compañeros y mía, en otros lugares, forma para mi otra de las impresiones tan bellas, que me traje de Villahermosa.

Los tres paseamos entre las calles del Centro, edificaciones, olores, clima, sabores, gente, todo ello empezó a formar parte de mi, desde que llegué a Tabasco. Fotos de aquí y de allá, con mis amigos, a quienes finalmente, conocía en persona, y sentir la vibra que compone el proyecto.


La jornada del 26 concluye con la visita al ensayo de grupos de tamborileros, de mis amigos y jóvenes artistas de una secundaria local, el sonido de los tambores y flautas me hacen comprender por fin, en vivo esa emoción, ese modo de sentir, esa pasión por la música regional, el calor del artista y el gusto al hacer sonar las percusiones y los sonidos del viento, una experiencia asombrosa. Esto es lo que también es Raíces Tabasco, no solo publicaciones y demás, sino también su gente, los músicos, quienes nos hacen vibrar, con las interpretaciones.


Día de grandes emociones y sensaciones, alegría para el corazón, motivación, a eso agreguémosle los elementos que hacen de Tabasco un edén, el clima, los sabores, los olores, su gente, la calidez al recibirme en sus brazos, el abrazo fuerte de los cuates y el cielo con estrellas de la tierra pródiga, me hacían sentir, como en casa….

1 comentario:

  1. Saludos Jonatan que agradable saber lo reconfortante que fuera para ti estar entre nosotros, aun que aun falta muchas mas cosas que detallar en ese diario que aun inicia en su primer capitula :) un saludo me encanto tu artículo dejas con ganas de seguir leyendo sin encontrar el final de la nota :)

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